martes, 12 de noviembre de 2019

Llegaste tarde


Desde pequeño me ha gustado mucho la música, me fue más fácil escucharla, sentirla que interpretarla; fui perezoso con la guitarra y aunque todavía existe una oportunidad de crear sonidos coherentes con este instrumento, ya es tarde para llegar a ser un virtuoso.

Pero este escrito no trata sobre ya no ser músico; el título está dirigido a música o agrupaciones a las que se llegó tarde para escuchar, que siempre estuvieron en el radar pero por varias razones no llegaron a mis oídos.

No hubo acceso
Mi medio para escuchar música en los 80 fue la radio y los casetes mas que los discos, en la casa no querían que los tocara porque los rayaba.  El casete fue una tecnología práctica y frágil, y en los 90 sentía sus días contados por el CD.  Pero independiente del formato, era una época en que acceder a títulos musicales tenía su reto y más cuando se quería escuchar algo no comercial.

En el 92 empecé con The Doors y logré conseguir casi todos sus discos, luego me fui por Nirvana hasta que llegó Metallica a mi vida.  En ese proceso de aprender a escuchar de todo un poco, tuve un vecino que me prestaba música y me dio el mejor consejo:  aprende a escuchar de todo porque nunca sabes con qué te vas a encontrar.  Él me presento a Deep Purple pero sólo me quedé con dos discos que fueron Fireball y Shades of Deep Purple.  Pasarían los años para que escuchara Machine Head y aunque es buena música, ya era tarde para entregarme del todo; es la hora que no he escuchado el desconectado de ellos que dicen es excelente.

No fui fan de Kiss, había algo que me alejaba de ellos.  Poison, Motley Crue, Cinderella, Tesla... nunca llegué a ellos y dudo escucharlo ahora pero si los pongo en una lista de reproducción lo dejaré sonar por un rato y mínimo luego lo borro.  Con Iron Maiden empecé con A Real Dead One, fue un regalo que me llevo a comprar Number of the Beast y traté de escuchar su discografía pero no fue fácil llegar a sus discos.

Samael empecé con el Blood Ritual pero de ahí no pasé, lo mismo con Entombed (Left Hand Path) que fue la primera agrupación de death que escucharía pero ahí me quedaría.  Morbid Angel empecé con Domination y Covenant; cuando David Vincent sale de la agrupación traté de seguir lo nuevo de ellos pero como comentaba, no hubo acceso.  Cuando si tuve acceso, el sonido de Domination no se replicó, no había la melodía que me enamoró y que me confundió en creer que ese sonido era de metal melódico.

Conseguir música antes era medio complicado.  Las opciones eran comprarla y si no lo hacías ojalá que alguien confiara en ti y te la prestara o por lo menos te dejara sacar una copia en casete porque no había forma de tener un CD copiado.  Eso cambiaría con la llega del quemador de discos y el MP3.

La cosa cambiaría más fuerte cuando podías descargar los discos enteros, eso fue una apertura de mundos pero lo gracioso es que sólo escucharía lo que realmente me apasionaba y quedarían relegados muchos títulos.  Igual, la vida es un eterno elefante al que nunca podrás comerte entero.

Me dejó de gustar
Empiezo con Korn porque en estos días vi un video de la época de Follow the Leader.  Su música pasó a ser muy comercial, escucho muchos ruiditos y una sobreproducción comparada con su primer trabajo que es más crudo.  No he tomado el tiempo de escuchar lo nuevo.

Machine Head tuvo esta historia.  Perdí contacto con la música y también, habían cambiado mucho el sonido queriendo ellos ser Numetal.  Obvio han regresado con un sonido fuerte y la música es interesante, Rob tiene una forma de escribir y cantar que está cargado de emociones.

Y si hablamos de emociones, Strapping Young Lad en City está sobre cargado de emociones.  SYL empezó por no me gusta y luego me encantó.  Pierdo contacto con sus discos, sólo tenía acesso a sencillos y cuando por fin puedo escuchar, ellos habían cambiado y yo también; no vi ese mismo impulso en ellos, ese algo que me enamoró.


Lo mismo ocurrió con Pain, su primer disco es una obra maestra, tenía variedad y una carga emocional digna de un primer disco.  La segunda propuesta musical ya no tiene esa magia, parecía un disco cualquiera.  Hypocrisy tuvo esa misma suerte. Desde Fourth Dimension hasta Hypocrisy la banda propuso estilo para luego perderse en la repetición.

En el caso de Metallica evito escucharlo, lo conozco muy de memoria y pasarían años hasta que podría entender Load y Reload. Con St. Anger, evito All Within My Hands porque la letra es muy dura y lo último de ellos tiene su encanto y a la vez... no suenan como nos gustaría.  Lo que si me aburre es sus conciertos, son las mismas canciones de siempre.

Un disco que si me agrada y la mayoría de las personas lo detesta es Lulu.  Más que ser un disco de Metallica es de Lou Reed.  Es un trabajo oscuro y Metallica se da la oportunidad de explorar en el mundo progresivo al cual llegó tarde, en ciertas canciones Lars y Kirk ahogan sus instrumentos.  En general, es un disco hermoso incomprendido y que si llegaran a hacer algo semejante y experimental como lo fue con su presentación con Lady Gaga, algunos cuantos fans apreciaríamos la exploración.

Sepultura siempre ha tenido cambios en su sonido, cada disco es único.  Sus primeros trabajos tienen la crudeza del black para pasar a ese death thrash que les dio la corona triunfal.  Cuando cambiaron su sonido a Nu, fue difícil aceptarlo porque yo quería más velocidad.  En el disco Blood Rooted hubo dos propuestas que para mi fueron lo máximo: War y Mine, ambas canciones son densas y psicodélicas.  Max exploraría un en Soulfly y lo mismo pasaría con la entrada de Dexter a Sepultura.  Ese sonido más tribal me recuerda a Neurosis pero, como el tema es que me dejó de gustar, Soulfly y Sepultura se volvería aburrido para mi, pero ambas tienen su plus.

Apocalyptica fue interesante y aburridor.  Los primeros discos de covers fueron necesarios para ponerlos en el mapa y más cuando empiezan con Metallica.  Cult para mi es un disco de culto, tiene lo melódico y pesadez bien manejado, igual que Reflections.  Para mi gusto, cuando los cellos empiezan a sonar como guitarras, hay mucha batería y ponen un cantante, la cosa es sonar como cualquier agrupación y pierden la magia, pero el marcado manda y ellos quieren dinero; se les comprende.

En general, si un agrupación deja de agradarme es por el sonido y más cuando se vuelven muy comerciales, pierden un rumbo que los hacía interesantes o yo cambié.

No me gustó
Mientras escribo esto ando por la calle y en un carro suena algo de reguetón y no me agrada esta música por varias razones:
  • No es mi estilo.
  • La forma en que cantan.
  • Sus letras (pero en este caso el Metal no se queda atrás).
  • No es mi estilo (sólo refuerzo la idea).
Otro cosa que no me agrada del género es en los eventos como 15 años o bodas; cuando suena esta música la gente crea círculos y se vuelve una mamera tomar fotos, me vuelvo tímido y eso me mama.  Pero, qué puedo salvar de este género? Una vez escuché algo instrumental y me encantó, es llevadero.  Voy a suponer que como el rock, hay intérpretes del género urbano que tienen música inteligente.  El reguetón que más se vende es parecido a lo que fue el glam en los 80 y 90, una estética estúpida para las masas.  

Como comentaba, no fui fan del Glam, tampoco del Gore, y el Black llegaría tarde y aún así, algunas producciones me cuestan trabajo.

Hay muchos géneros musicales afuera y hay límites.  Es necesario escuchar otras melodías para oxigenar el gusto predilecto.  En general, considero que tolero casi todos los géneros y me encanta cuando es instrumental, las letras o la forma de cantar a ratos espantan.

Conclusiones
Puedo seguir pensando en ejemplos pero hay que darle un cierre a este escrito. 

Hay que escuchar más música y tal vez nunca sea tarde para empezar con nuevos discos, nuevps géneros.  Este deleite requiere de tiempo y como comentaba, es parecido a comerse un elefante y no creo que en esta vida finalice el plato servido (el buffet).

El ampliar los horizontes sonoros refresca mi gusto por mi género favorito y también me invita a profundizar más en el.  Es como cuando regresé de Cuba, quería mantener viva la sensación de estar en ese país y Bebo Valdez fue la solución.  Ese día no pensé ni recordé una agrupación británica que escuché en el 2006, su música era pura salsa pero con rock; ni idea cómo se llaman.

Hace poco conocí a los Rolling Ruanas, y aunque ya tenía conocimiento de su existir, no sacaba el tiempo de escucharlos, no me atrevía aventurarme en este género aprendí a quererlos por lo que son y no por lo que quiero que sean.  Es decir, me gustaría que ellos fueran mas post, góticos o ácido, pero no, ellos son ellos y eso es lo bonito.

Recientemente cambié de plataforma sonora, pasé de Deezer a Spotify y ambas son la misma cosa, una herramienta para entretener y resolver ese deseo de ampliar el espectro sonoro.  Encontré una lista de reproducción que se llama Trotamundos, me recuerda a una lista en Deezer intitulada RFI que no exploré del todo.  Ambas tiene un ambiente relajado y es un descanso para mi.

La ventaja que he visto con estas plataformas es que he podido avanzar en donde me quedé quieto años atrás.  Nunca es tarde conocer otros sonidos y siempre será tarde para otros, pero así es la vida.


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